Entonces, ¿ésto de qué va a ahora?
A una semana de jugarnos la vida, MARCA "regala" la portada de hoy a unas "polémicas" declaraciones de un canterano que, me vais a perdonar, pero todavía no ha empatado con nadie. Eso sí, cuenta detrás de él con un "ave de rapiña" como Ginés Carvajal que, a todas luces, ha preparado a conciencia dicha entrevista, pues de ella, quien más partido puede sacar es él.
Partido económico, por supuesto.
A ésto añadimos la última hora sobre "quién nos entrenará el próximo año"...
Los dos principales panfletos deportivos del país se hacen eco de una información de medios franceses por la que Ancelotti (¡cuántas veces habrá sonado ya!) tiene un "acuerdo verbal" con el Real Madrid...
Si, si. A una semana de jugarnos la vida.
Poco ha durado en ambos periódicos esa especie de "tregua", no se si pactada o no que, en la que desde la comparecencia de Florentino Pérez, parecían haber entrado.
En parte, por culpa de dicha comparecencia y en gran medida porque los hechos que a continuación de la misma sucedieron, quitaron de golpe la razón a los redactores, directores y columnistas de estos periódicos.
A una semana de jugarnos la vida, vuelven a sus trece. Desestabilización del vestuario, informaciones que sólo pueden perjudicar el devenir deportivo a corto plazo, pero del que dependemos para conseguir una temporada triunfal.
Si alguien creyó por un momento que "habían cambiado", ya puede seguir con lo que nunca dejó de hacer: no dar un solo euro a AS y MARCA, no dejarse engañar y defender al REAL MADRID CLUB DE FÚTBOL. ¿Por qué? Porque si no lo hacemos nosotros, no lo va a hacer nadie.
NOSOTROS SOMOS EL MADRID.
20 febrero 2013
14 febrero 2013
"REAL MADRID ETERNO".
Las iniciativas del MADRIDISMO AUTÉNTICO no paran, a anteriores propuestas como www.madrid1902.com tenemos que añadir
"REAL MADRID ETERNO", http://www.realmadrideterno.com/
Una tienda on-line dode podéis encontrar camisetas, polos, bufandas, fundas para el móvil etc..., con un diseño que gustará mucho al madridismo tradicional, el que se emociona escuchando el himno de toda la vida y que vibra con el Real Madrid de manera sin igual.
Esta es su declaración de intenciones:
"Somos madristas desde la cuna , por eso nuestros diseños son realizados desde el corazón y alma madridista . Si tu madridismo es como el nuestro, sin duda, te va a gustar esta web con unos artículos unicos en el mercado. - Nuestra apuesta es firme. - No cobramos gastos de envío. Queremos que todos los madridistas de toda España lleven las camisetas que te proponemos. Podrás entrar en la intranet de nuestra empresa de mensajería para ver al momento el estado de tu pedido. Te avisaemos con un sms el momento de la entrega . Permanece siempre atento a nuestra web y a nuestras redes sociales pues sortearemos entre nuestos usuarios , entradas , camisetas donadas por jugadores , etc"
http://www.realmadrideterno.com/
"REAL MADRID ETERNO", http://www.realmadrideterno.com/
Una tienda on-line dode podéis encontrar camisetas, polos, bufandas, fundas para el móvil etc..., con un diseño que gustará mucho al madridismo tradicional, el que se emociona escuchando el himno de toda la vida y que vibra con el Real Madrid de manera sin igual.
Esta es su declaración de intenciones:
"Somos madristas desde la cuna , por eso nuestros diseños son realizados desde el corazón y alma madridista . Si tu madridismo es como el nuestro, sin duda, te va a gustar esta web con unos artículos unicos en el mercado. - Nuestra apuesta es firme. - No cobramos gastos de envío. Queremos que todos los madridistas de toda España lleven las camisetas que te proponemos. Podrás entrar en la intranet de nuestra empresa de mensajería para ver al momento el estado de tu pedido. Te avisaemos con un sms el momento de la entrega . Permanece siempre atento a nuestra web y a nuestras redes sociales pues sortearemos entre nuestos usuarios , entradas , camisetas donadas por jugadores , etc"
http://www.realmadrideterno.com/
01 febrero 2013
"EL MUÑECO" LIONEL.
España, muy a mi pesar y al de muchos de vosotros, no tiene solución. Asolados por escándalos de corrupción, nada nuevos por otra parte, los ciudadanos españoles claman contra esta forma de gobernar basada en el amiguismo, el chanchullo, el enchufismo y el mangoneo.
La venda que la población ha tenido, muchas veces autoimpuesta, la imposibilidad de hacer una mera crítica al Sistema para no ser acusado de "hereje antidemocrático" y la imposición de un modelo de sociedad promotor del "buenismo" y de la "corrección política" basado en unas leyes a todas luces "progres" en lo social y "antisociales" en lo económico, metida con calzador a través de los medios, como parte de un proyecto de ingeniería social puesto en práctica desde finales de los Setenta. Pues bien, esta "venda" ha impedido ver a muchos lo que se avecinaba y, ahora, ponen el grito en el cielo ante las noticias que un día y otro nos alertan sobre una casta política parasitaria, falsa y que antepone los intereses personales y del partido al bien común de la Nación Española.
Por otra parte, muchos ya lo veníamos anunciando desde hace años...
Y como el fútbol es un reflejo de la sociedad, con sus buenos y malos hábitos, con sus medios de comunicación serviles y con ese "poder ilimitado" de crear corrientes de opinión favorables a determinados intereses, también cuenta con su sector de "vendados" que asisten, me atrevo a decir, con la venda aún, al desenmascaramiento de la imagen idílica, perfecta y presentada al mundo como "ejemplo para los niños" que, se supone, ofrece el Fútbol Club Barcelona y sus jugadores.
Hemos escrito cientos de veces que el Barcelona, no es ejemplo de nada, a nivel de Club. Una institución que lleva décadas riéndose en la cara de sus propios aficionados, de los que no viven en la región catalana y burlándose del resto de aficiones disputando competiciones españolas pertenecientes a un país del que reniegan en forma de "minutos reivindicativos", "referendums" en su propio Estadio o "manifestaciones" de corte separatista, para luego afirmar que "en caso de independencia (que apoyan), seguirían jugando la Liga Española".
De todo esto no se debate, no se escribe y forma parte de la censura que los medios adrede se autoimponen y que entronca con ese modelo de sociedad forjada desde la Transición que os comentaba al principio.
Si a nivel de Club, se pasa de puntillas a la hora de criticar los malos vicios culés, a nivel de jugadores no iba a ser menos.
Un grupo de jugadores vendidos a la opinión pública poco menos que como una corte de querubines, incapaces de matar una mosca y con una bondad, humildad y deportividad (todos resumidos en el término "valores") que, ríete tú del Dalai Lama, Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta juntos.
El último caso de "dobleraserismo", a la hora de tratar de la misma manera a jugadores barcelonistas y madridistas, lo tenemos a colación del Clásico del pasado.
Las informaciones, confirmadas por los propios jugadores madridistas, hablan de que el chaval con más Balones de Oro que neuronas, insultó a Alvaro Arbeloa y que posteriormente hizo lo propio con Aitor Karanka acusándole de ser "el muñeco de Mourinho".
Está claro que de una mente propia de una ameba, no puede salir el insulto con que obsequió a nuestro segundo entrenador. El "tontito" Lionel utilizó el mismo calificativo que acuñó gran parte de la prensa para referirse a Karanka.
Estamos ante un caso como el del crío de 3 años que deja a todo el mundo con la boca abierta, escandalizado, porque de repente dice "hijo puta", le regañan, le castigan, pero al final la culpa es del padre o de la madre por usar un lenguaje poco apropiado delante de su hijo pequeño.
Pero al contrario que el niño, que lo hace desde el desconocimiento y la ingenuidad, Lionel tiene un componente de maldad que ya destapó en otras ocasiones, aunque hábilmente fueron esquivadas por esa prensa que gusta de hacerle el juego a todo lo que huela a rayas azules y granas.
Balonazos a la afición rival, escupitajos a jugadores contrarios, goles con la mano, teatralización de sus actos..., toda una lista variada de acciones punibles y sancionables que, de ser cometidas por un jugador madridista, se pediría su ejecución en plaza pública.
Esa imagen celestial que se vende de este jugador y de sus compañeros de equipo, es otra muestra más de cómo la ausencia de un espíritu crítico en la ciudadanía en general y, en este caso, en los aficionados al fútbol en particular pueden acabar generando estupor e indignación. Se crean estereotipos sobre el bien y el mal, pero a la larga, cuando es demasiado tarde, cuando se caen esas "vendas", vienen las quejas.
Como ocurre con la corrupción política actual, algunos ya lo veníamos avisando hace mucho tiempo.
La venda que la población ha tenido, muchas veces autoimpuesta, la imposibilidad de hacer una mera crítica al Sistema para no ser acusado de "hereje antidemocrático" y la imposición de un modelo de sociedad promotor del "buenismo" y de la "corrección política" basado en unas leyes a todas luces "progres" en lo social y "antisociales" en lo económico, metida con calzador a través de los medios, como parte de un proyecto de ingeniería social puesto en práctica desde finales de los Setenta. Pues bien, esta "venda" ha impedido ver a muchos lo que se avecinaba y, ahora, ponen el grito en el cielo ante las noticias que un día y otro nos alertan sobre una casta política parasitaria, falsa y que antepone los intereses personales y del partido al bien común de la Nación Española.
Por otra parte, muchos ya lo veníamos anunciando desde hace años...
Y como el fútbol es un reflejo de la sociedad, con sus buenos y malos hábitos, con sus medios de comunicación serviles y con ese "poder ilimitado" de crear corrientes de opinión favorables a determinados intereses, también cuenta con su sector de "vendados" que asisten, me atrevo a decir, con la venda aún, al desenmascaramiento de la imagen idílica, perfecta y presentada al mundo como "ejemplo para los niños" que, se supone, ofrece el Fútbol Club Barcelona y sus jugadores.
Hemos escrito cientos de veces que el Barcelona, no es ejemplo de nada, a nivel de Club. Una institución que lleva décadas riéndose en la cara de sus propios aficionados, de los que no viven en la región catalana y burlándose del resto de aficiones disputando competiciones españolas pertenecientes a un país del que reniegan en forma de "minutos reivindicativos", "referendums" en su propio Estadio o "manifestaciones" de corte separatista, para luego afirmar que "en caso de independencia (que apoyan), seguirían jugando la Liga Española".
De todo esto no se debate, no se escribe y forma parte de la censura que los medios adrede se autoimponen y que entronca con ese modelo de sociedad forjada desde la Transición que os comentaba al principio.
Si a nivel de Club, se pasa de puntillas a la hora de criticar los malos vicios culés, a nivel de jugadores no iba a ser menos.
Un grupo de jugadores vendidos a la opinión pública poco menos que como una corte de querubines, incapaces de matar una mosca y con una bondad, humildad y deportividad (todos resumidos en el término "valores") que, ríete tú del Dalai Lama, Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta juntos.
El último caso de "dobleraserismo", a la hora de tratar de la misma manera a jugadores barcelonistas y madridistas, lo tenemos a colación del Clásico del pasado.
Las informaciones, confirmadas por los propios jugadores madridistas, hablan de que el chaval con más Balones de Oro que neuronas, insultó a Alvaro Arbeloa y que posteriormente hizo lo propio con Aitor Karanka acusándole de ser "el muñeco de Mourinho".
Está claro que de una mente propia de una ameba, no puede salir el insulto con que obsequió a nuestro segundo entrenador. El "tontito" Lionel utilizó el mismo calificativo que acuñó gran parte de la prensa para referirse a Karanka.
Estamos ante un caso como el del crío de 3 años que deja a todo el mundo con la boca abierta, escandalizado, porque de repente dice "hijo puta", le regañan, le castigan, pero al final la culpa es del padre o de la madre por usar un lenguaje poco apropiado delante de su hijo pequeño.
Pero al contrario que el niño, que lo hace desde el desconocimiento y la ingenuidad, Lionel tiene un componente de maldad que ya destapó en otras ocasiones, aunque hábilmente fueron esquivadas por esa prensa que gusta de hacerle el juego a todo lo que huela a rayas azules y granas.
Balonazos a la afición rival, escupitajos a jugadores contrarios, goles con la mano, teatralización de sus actos..., toda una lista variada de acciones punibles y sancionables que, de ser cometidas por un jugador madridista, se pediría su ejecución en plaza pública.
Esa imagen celestial que se vende de este jugador y de sus compañeros de equipo, es otra muestra más de cómo la ausencia de un espíritu crítico en la ciudadanía en general y, en este caso, en los aficionados al fútbol en particular pueden acabar generando estupor e indignación. Se crean estereotipos sobre el bien y el mal, pero a la larga, cuando es demasiado tarde, cuando se caen esas "vendas", vienen las quejas.
Como ocurre con la corrupción política actual, algunos ya lo veníamos avisando hace mucho tiempo.
24 enero 2013
EL "MILAGRO" DE SAN FRANCISCO DE SALES (con M de MARCA)
Si alguien no cree en los "milagros", hoy puede que hasta cambie su punto de vista sobre los mismos. No pretendo ser irreverente, iría contra mis propias creencias. Pero hoy ha ocurrido lo más parecido a uno de ellos.
Ha querido la casualidad o la divina providencia que hoy, 24 de Enero, festividad de San Francisco de Sales, Patrón de los Periodistas, se destape a la opinión pública, la mentira continua en la que el diario deportivo MARCA lleva viviendo durante tanto tiempo.
Parece que su propio Santo ha dicho basta. Cansado de tantas falacias y calumnias a lo largo de todos estos años, ha dado un golpe de autoridad y, en un día tan señalado ha querido impartir justicia divina. Ardua labor tiene el beato francés, pues con MARCA no termina en absoluto, que el periodismo quede castigado como merece por culpa del uso fraudulento e interesado que hacen de su profesión. Pero por algo se empieza.
Ni es nueva una portada mentirosa de MARCA, ni es algo que venga ocurriendo exclusivamente a lo largo del último año. Ni siquiera desde la llegada de Jose Mourinho al Real Madrid. Si bien es cierto que, desde que aterrizó el portugués, la beligerancia hacía su persona y la continua campaña de desestabilización con el Club, han tomado tintes que ni los más veteranos del lugar recuerdan haber visto en cualquier otra época madridista.
MARCA lleva mintiendo acerca de fichajes inventados, noticias falsas, editoriales tendenciosos y opiniones envenenadas de la mayoría de sus columnistas, toda una vida. Y el Real Madrid Club de Fútbol lleva siendo su "víctima" favorita, el mismo tiempo.
Como he dicho anteriormente, hoy puede que se deba todo a un "milagro" de su propio Patrono. Todo acto milagroso, necesita de una serie de hechos irrefutables, que por la rareza de las mismas, denoten el origen místico del acto en sí.
A la pruebas me remito.
Por primera vez, en mucho tiempo, Florentino Pérez el cuál, ya que ando con el santoral, no es "santo" de mi devoción, ha salido a la palestra, a su manera, pero ha salido.
La verdad es que el colmo hubiese sido que ni por éstas. Pero dado lo poco que se prodiga en estos menesteres, se agradece la puesta en escena y que se tralade de una vez a las más altas esferas del Club, la defensa del mismo. Hasta ahora, algo que solo ocurría por parte de un amplio sector de un madridismo anónimo a la par que combativo y de nuestro entrenador.
Faltó contundencia en su discurso, además de una batería de medidas a adoptar tales como la supresión indefinida de las credenciales a los periodistas del diario en cuestión y una demanda con todas las de la Ley ante la información reflejada hoy en su portada y páginas interiories.
Y como no hay dos sin tres, "santos", en este caso, apareció el tercero entrada la tarde firmando un comunicado junto con Sergio Ramos, ya que ambos eran dos de los participantes de la comida en la que, según MARCA, dieron el "ultimatum" al Presidente de "o el mister, o nosotros".
En dicho comunicado aseguran que la noticia es "falsa en su totalidad", muestran "su apoyo a la figura del entrenador" y hacen un llamamiento a la "unidad del madridismo con el fin de superar los retos de la temporada". Correcto. Pero las acciones legales se deben emprender cuanto antes. No se debe dejar pasar ni un minuto más en ello, o de lo contrario, dará pávulo a numerosas especulaciones que para nada beneficiarán a nuestra entidad.
Finalmente uno de los hechos que más avalan la "teoría milagrera", es el posicionamiento de cierto sector del madridismo, conocido tradicionalmente por ser lector voraz tanto de las editoriales del periódico cuestionado como de las del Diario AS.
El "piperismo" parece despertar. Puede ser flor de un día, solo el tiempo lo dirá. Pero por unas horas, este hecho lamentable y deleznable de la portada de marras, ha originado una unidad en el madridismo que no se recordaba. Si bien, los pseudomadridistas más cerriles, seguidores de los Palomar, Segurola, Carpio y compañía seguirán creyéndola a pies juntillas o, peor aún, culparán a Mou de la misma.
No perdamos la perspectiva de lo ocurrido hoy, ni nos demos por satisfechos. El Real Madrid C. de F., NUNCA ha tenido una prensa afín en la figura de los dos gigantes periodísticos con sede en la Capital del Reino. NUNCA se ha favorecido al Real Madrid C. de F. desde dichos medios. SIEMPRE han mantenido una actitud polémica y destructiva con nuestro Club, sobre todo cuando sus intereses se ven mermados, tal y como ocurre desde la llegada del de Setúbal.
Y es que ese es el único objetivo: acabar con José Mourinho. Llevan intentando cargarse de argumentos para echarlo desde su llegada. Mou, aterrizó en Madrid y, salvando las diferencias me vais a permitir la licencia que hoy estoy en tono teológico, expulsó a los "mercaderes"/periodistas del "templo"/Bernabeu. Ni más ni menos.
A partir de ahí, una línea de trabajo basada en la meritocracia, el esfuerzo y el sacrificio que, no pongo en duda tenga sus dimes y diretes en un vestuario poco acostumbrado a ello y cargado de egos millonarios. El desprestigio a su forma de trabajar que es el penúltimo intento de acabar con la figura del portugués como entrenador del Real Madrid, tras los fallidos intentos de terminar con su etapa en nuestro Club sobre su "falta de señorío", "ataque a la Selección Española, "desprecio a la cantera", "división del vestuario en portugueses y españoles", "compra de casa en Londres", "matrícula de los hijos en el Colegio de Lugano" y los cientos que me quedan en el tintero que darán, no para un artículo sino para un libro.
Una forma de trabajo, la de Mou que, con sus errores y aciertos, es la que ha cautivado al madridismo más pasional y visceral. Ese al que acusan de "yihadista", o llaman en tono despectivo, "ultra".
Una forma de entender un vestuario y trabajar que es el penúltimo resquicio que le queda a una prensa sin argumentos, lanzada al monte, "chekista" como ninguna con quien no piensa como ella y que trata, a la desesperada, de convencer a la población de que lo que ocurre en el vestuario blanco, poco menos que son una sucesión de insultos, peleas, broncas y castigos diarios que hacen que los jugadores estén hartos de su propio entrenador. MENTIRA.
Es irónico que el día de su Patrón, un periódico y parte de sus redactores, reciban tal escarnio público. Ni son los únicos ni será la única falacia que se vierta de aquí al final de temporada. Pero es curioso como el destino ha querido que sea hoy. Festividad de San Francisco de Sales, considerado también el Santo de la Amabilidad. Al que le fue otorgada tal consideración, tras extraerle 33 piedras de la vesícula biliar el día de su muerte, y comprobar como el buen hombre, pese a los terribles dolores, mantuvo en vida siempre, un rostro sonriente y sereno.
Justo todo lo contrario que la línea seguida desde MARCA y otros medios, cargada de bilis, de mala baba y con el único objetivo de cargarse el proyecto del Real Madrid, con Mourinho como entrenador, por lo civil o por lo criminal. Por cierto, otra paradoja.
Ha querido la casualidad o la divina providencia que hoy, 24 de Enero, festividad de San Francisco de Sales, Patrón de los Periodistas, se destape a la opinión pública, la mentira continua en la que el diario deportivo MARCA lleva viviendo durante tanto tiempo.
Parece que su propio Santo ha dicho basta. Cansado de tantas falacias y calumnias a lo largo de todos estos años, ha dado un golpe de autoridad y, en un día tan señalado ha querido impartir justicia divina. Ardua labor tiene el beato francés, pues con MARCA no termina en absoluto, que el periodismo quede castigado como merece por culpa del uso fraudulento e interesado que hacen de su profesión. Pero por algo se empieza.
Ni es nueva una portada mentirosa de MARCA, ni es algo que venga ocurriendo exclusivamente a lo largo del último año. Ni siquiera desde la llegada de Jose Mourinho al Real Madrid. Si bien es cierto que, desde que aterrizó el portugués, la beligerancia hacía su persona y la continua campaña de desestabilización con el Club, han tomado tintes que ni los más veteranos del lugar recuerdan haber visto en cualquier otra época madridista.
MARCA lleva mintiendo acerca de fichajes inventados, noticias falsas, editoriales tendenciosos y opiniones envenenadas de la mayoría de sus columnistas, toda una vida. Y el Real Madrid Club de Fútbol lleva siendo su "víctima" favorita, el mismo tiempo.
Como he dicho anteriormente, hoy puede que se deba todo a un "milagro" de su propio Patrono. Todo acto milagroso, necesita de una serie de hechos irrefutables, que por la rareza de las mismas, denoten el origen místico del acto en sí.
A la pruebas me remito.
Por primera vez, en mucho tiempo, Florentino Pérez el cuál, ya que ando con el santoral, no es "santo" de mi devoción, ha salido a la palestra, a su manera, pero ha salido.
La verdad es que el colmo hubiese sido que ni por éstas. Pero dado lo poco que se prodiga en estos menesteres, se agradece la puesta en escena y que se tralade de una vez a las más altas esferas del Club, la defensa del mismo. Hasta ahora, algo que solo ocurría por parte de un amplio sector de un madridismo anónimo a la par que combativo y de nuestro entrenador.
Faltó contundencia en su discurso, además de una batería de medidas a adoptar tales como la supresión indefinida de las credenciales a los periodistas del diario en cuestión y una demanda con todas las de la Ley ante la información reflejada hoy en su portada y páginas interiories.
Y como no hay dos sin tres, "santos", en este caso, apareció el tercero entrada la tarde firmando un comunicado junto con Sergio Ramos, ya que ambos eran dos de los participantes de la comida en la que, según MARCA, dieron el "ultimatum" al Presidente de "o el mister, o nosotros".
En dicho comunicado aseguran que la noticia es "falsa en su totalidad", muestran "su apoyo a la figura del entrenador" y hacen un llamamiento a la "unidad del madridismo con el fin de superar los retos de la temporada". Correcto. Pero las acciones legales se deben emprender cuanto antes. No se debe dejar pasar ni un minuto más en ello, o de lo contrario, dará pávulo a numerosas especulaciones que para nada beneficiarán a nuestra entidad.
Finalmente uno de los hechos que más avalan la "teoría milagrera", es el posicionamiento de cierto sector del madridismo, conocido tradicionalmente por ser lector voraz tanto de las editoriales del periódico cuestionado como de las del Diario AS.
El "piperismo" parece despertar. Puede ser flor de un día, solo el tiempo lo dirá. Pero por unas horas, este hecho lamentable y deleznable de la portada de marras, ha originado una unidad en el madridismo que no se recordaba. Si bien, los pseudomadridistas más cerriles, seguidores de los Palomar, Segurola, Carpio y compañía seguirán creyéndola a pies juntillas o, peor aún, culparán a Mou de la misma.
No perdamos la perspectiva de lo ocurrido hoy, ni nos demos por satisfechos. El Real Madrid C. de F., NUNCA ha tenido una prensa afín en la figura de los dos gigantes periodísticos con sede en la Capital del Reino. NUNCA se ha favorecido al Real Madrid C. de F. desde dichos medios. SIEMPRE han mantenido una actitud polémica y destructiva con nuestro Club, sobre todo cuando sus intereses se ven mermados, tal y como ocurre desde la llegada del de Setúbal.
Y es que ese es el único objetivo: acabar con José Mourinho. Llevan intentando cargarse de argumentos para echarlo desde su llegada. Mou, aterrizó en Madrid y, salvando las diferencias me vais a permitir la licencia que hoy estoy en tono teológico, expulsó a los "mercaderes"/periodistas del "templo"/Bernabeu. Ni más ni menos.
A partir de ahí, una línea de trabajo basada en la meritocracia, el esfuerzo y el sacrificio que, no pongo en duda tenga sus dimes y diretes en un vestuario poco acostumbrado a ello y cargado de egos millonarios. El desprestigio a su forma de trabajar que es el penúltimo intento de acabar con la figura del portugués como entrenador del Real Madrid, tras los fallidos intentos de terminar con su etapa en nuestro Club sobre su "falta de señorío", "ataque a la Selección Española, "desprecio a la cantera", "división del vestuario en portugueses y españoles", "compra de casa en Londres", "matrícula de los hijos en el Colegio de Lugano" y los cientos que me quedan en el tintero que darán, no para un artículo sino para un libro.
Una forma de trabajo, la de Mou que, con sus errores y aciertos, es la que ha cautivado al madridismo más pasional y visceral. Ese al que acusan de "yihadista", o llaman en tono despectivo, "ultra".
Una forma de entender un vestuario y trabajar que es el penúltimo resquicio que le queda a una prensa sin argumentos, lanzada al monte, "chekista" como ninguna con quien no piensa como ella y que trata, a la desesperada, de convencer a la población de que lo que ocurre en el vestuario blanco, poco menos que son una sucesión de insultos, peleas, broncas y castigos diarios que hacen que los jugadores estén hartos de su propio entrenador. MENTIRA.
Es irónico que el día de su Patrón, un periódico y parte de sus redactores, reciban tal escarnio público. Ni son los únicos ni será la única falacia que se vierta de aquí al final de temporada. Pero es curioso como el destino ha querido que sea hoy. Festividad de San Francisco de Sales, considerado también el Santo de la Amabilidad. Al que le fue otorgada tal consideración, tras extraerle 33 piedras de la vesícula biliar el día de su muerte, y comprobar como el buen hombre, pese a los terribles dolores, mantuvo en vida siempre, un rostro sonriente y sereno.
Justo todo lo contrario que la línea seguida desde MARCA y otros medios, cargada de bilis, de mala baba y con el único objetivo de cargarse el proyecto del Real Madrid, con Mourinho como entrenador, por lo civil o por lo criminal. Por cierto, otra paradoja.
22 enero 2013
"¿A QUÉ LLAMAMOS PIPEROS?" (por Jorge Bustos)
SUBLIME artículo (para paladares exigentes) de Jorge Bustos, extraido de la revista "Jot Down Cultural Magazine".
http://www.jotdown.es/2012/11/jorge-bustos-a-que-llamamos-pipero/
"Un pipero es un ente fundamentalmente sentimental y acrítico que cubre con su hegemonía cursi e iletrada todos los ámbitos de una sociedad posmoderna".
"En las clandestinas mezquitas-patera de la yihad mourinhista los imanes más violentos hemos debatido alguna vez la autoría de la voz ‘pipero’ con la que nos referimos habitualmente a aquellos aficionados en teoría al fútbol, sedicentes hinchas del Real Madrid, que no comparten los métodos de José Mourinho.
Pipero es alguien que entretiene comiendo pipas el oneroso precepto de acudir al Bernabéu a ver jugar a su equipo; y más que comer las rumia, pues al hacerlo su mirada se abandona a la fijeza boba, focalización miope que caracteriza a las vacas cuando sin dejar de masticar alzan del sabroso prado la testuz para ver pasar el tren, en metáfora de Leopoldo Alas.
Será casi imposible atribuir con justeza el cuño del feliz término a nadie en concreto, y yo sospecho que nació de una analogía con el adjetivo palomitero con que los cinéfilos más insobornables censuran determinado tipo de cine comercialón y epidérmico, apto para detonar la ingesta compulsiva de palomitas y no exégesis derrideanas sobre la disolución del sujeto. Personalmente, al primero que yo leí el palabro fue a mi amigo Hughes, madridista y levantino, que escribe sin darse importancia las mejores crónicas de fútbol de España pero al que no se le debería adscribir impunemente a ninguna rama concreta del salafismo periodístico, pues su voluntad libérrima pajareará siempre ajena a la jaula de la taxonomía. Hughes identificó a estos tiernos seres rumiantes como la representación mayoritaria de las gradas del Santiago Bernabéu, estadio burguesón, ritualista y sobrevalorado al que ya no van mocitas risueñas sino turistas japoneses, abonados hereditarios, ejecutivos de paso con puta de piso y cotizantes alfa del Ibex que tienen que soportar que un puñado de forajidos premodernos y pobretones les impida concentrarse en la elección del emoticono idóneo del Whatsapp con sus bárbaros cánticos aullados desde el fondo sur.
El pipero, el pipero en su acepción prístina, es pues un aficionado tibio al Real Madrid que se informa por la prensa especializada del devenir de su equipo y que en consecuencia piensa que la llegada de Mourinho al Madrid ha bastardeado una línea dinástica de impecables valores madridistas y ha sembrado la discordia entre los rudos caínes contratados por un leonino tratante de esclavos luso, Jorge Mendes, y los abeles patrióticos de la cantera. Mourinho, al primar aquellos sobre estos —afirma el periodista pipero al oído del aficionado pipero—, ha enojado a nuestro grosero chovinismo mediático siempre hambriento y hoy, por culpa del cetro otorgado prudentemente a Mou por Florentino, ayuno de cohechos informativos o directamente cárnicos.
Pero sobre todo esto, si les interesan los pormenores de la guerra entre los cruzados del señorío y los yihadistas del purito éxito —100 puntos, 121 goles en la campaña 2011/2012—, encontrarán abundante información en el blog salvajemente sarraceno de mi amigo Jarroson: Yo he venido a extender el significado del piperismo allende las ciertamente rígidas y enfurecidas fronteras de lo futbolístico. Visto a qué llamamos más propiamente pipero, la pregunta pertinente es: ¿a qué más podemos seguir llamando, con toda pertinencia nominal, pipero? He aquí la cuestión palpitante hoy en España, y no solo en España.
Ensayaré a continuación algunas extrapolaciones, en la confianza de que no todas resulten completamente ilegítimas.
Veamos. Un pipero es un ente fundamentalmente sentimental y acrítico que cubre con su hegemonía cursi e iletrada todos los ámbitos de una sociedad posmoderna. Ha leído muy poco, y por culpa de ello tiende a considerar El Principito como una obra maestra. Prefiere la colaboración a la confrontación, y como consecuencia siempre acaba encarnando paso a paso toda la gama de cobardía enunciada por el pastor Martin Niemöller en la culpable declaración que le hizo a Bertolt Brecht, a quien se atribuye erróneamente la cita formidable: “Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”.
Un pipero puede ser fascista, comunista, liberal o socialdemócrata; pero nunca será el líder de ninguno de esos movimientos y probablemente vaya pasando de uno a otro en función de las circunstancias. Un pipero puede muy bien ser un machista, pero nunca le oirás en público un chiste machista, y a menudo suele ser el fino moderador que reconviene educadamente al tipo campechano que sí los cuenta, minutos antes de que nuestro correctísimo protagonista pretexte lío en el trabajo ante su esposa para atender otro tipo de necesidades. La teoría del pipero aquí defendida postula por tanto que ante todo el piperismo no es una etiqueta de mera sociología futbolística sino una completa categoría moral; y bien podríamos decir, más propiamente, una estofa moral.
El pipero es un hombre o una mujer medianamente feliz, en sintonía pasable con el mundo, al cual ha venido para sobrevivir y medrar acatando sus reglas antes que nadie, para lo cual tiene muy desarrollado el expeditivo método de chuparse el dedo y levantarlo contra el viento para averiguar pronto en cada encrucijada el modo más seguro de avanzar sin presentar oposición. El pipero no formula sus prejuicios porque seguramente no es capaz de localizarlos: considera que él es del bando universal. Del que tiene razón, vaya. El puto bando del sentido común.
El pipero suele ser catalán, y que nadie se ofenda: me refiero a una catalanidad conceptual que no tiene que ver con la lengua en que están rotuladas las tiendas del barrio donde uno nació. Nos referimos al concepto siniestramente lírico de la familia, del todo por la familia, ejerciendo los Pujol de paradigma dinástico. A este respecto, José Antonio Primo de Rivera acreditó más esperanzada condescendencia que yo en su discurso al Parlamento del 28 de febrero de 1934:
“Cataluña es un pueblo impregnado de un sedimento poético, no solo en sus manifestaciones típicamente artísticas, como son las canciones antiguas y como es la liturgia de las sardanas, sino aún en su vida burguesa más vulgar, hasta en la vida hereditaria de esas familias barcelonesas que transmiten de padres a hijos las pequeñas tiendas de las calles antiguas, en los alrededores de la plaza Real; no solo viven con un sentido poético esas familias, sino que lo perciben conscientemente y van perpetuando una tradición de poesía gremial, familiar, maravillosamente fina. Esto no se ha entendido a tiempo; a Cataluña no se la supo tratar, y teniendo en cuenta que es así, por eso se ha envenenado el problema, del cual solo espero una salida si una nueva poesía española sabe suscitar en el alma de Cataluña el interés por una empresa total, de la que desvió a Cataluña un movimiento, también poético, separatista”.
El pipero puede ser también taurino o antitaurino, pero aun siendo taurino admitirá dudas sobre la conveniencia ética de la Fiesta en presencia de según qué influyentes compañeros de reunión. Y por la misma medrosa causa, abandonará a Pepe a los pies del tartufismo mediático que clama por su benéfica retirada del fútbol. Cabe recordar en este punto el descubrimiento consignado en 1957 por el antropólogo norteamericano Jack Randolph Conrad en su ensayo El cuerno y la espada:
“No hay virtud alguna en el aborrecimiento del toreo. Sentir náuseas del espectáculo supone un desequilibrio en otra dirección. Si no nos gusta ver a la autoridad establecida desafiada por el individuo, si somos dados a sentir que nuestros padres, nuestros patronos, nuestros líderes son sacrosantos y libres de crítica, entonces condenaremos violentamente la corrida de toros”.
El pipero, sin embargo, es mayoritario y hegemónico y lo será siempre porque representa al destinatario natural de Occidente en su actual ordenamiento basado en el Estado de Derecho y la economía de mercado y la libertad de prensa, con todos los dulces cohechos y sinecuras compensatorias que de tal superior ordenamiento se derivan desde su fundación.
Un pipero propende a emocionarse —y no tendrá rubor en reconocerlo, ¡ni aun en presumir de ello!— con los versos de Mario Benedetti, que ya descansa en paz y en su paz nos descansa a todos los lectores de César Vallejo. Un pipero no advierte fallos de simetría en el cuerpo de Beyoncé, por no hablar de las contraportadas del As, más allá de que un hombre es un hombre en la cama. La frase más repetida de un pipero es que todas las opiniones son respetables; pero si cometes el error de entregarle el poder a un pipero, comprobarás con cuánta celeridad se aplica al olvido de su gandhiano mantra y aplasta la discrepancia con la eficacia ciega de la que solo son capaces los fanáticos, que siempre son el producto de una mediocridad acrecida por la levadura de un resentimiento larvado.
La gruesa pirámide dietética de un pipero se erige sobre las simbólicas pipas de su inadvertido narcisismo, aunque no hace ascos al chuletón como Dios manda y el club paga, o pagaba. Porque el pipero es, digámoslo en un solo adjetivo, un narcisista, pero su autocomplacencia obra en manos de un cirujano tembloroso. En el mito, Narciso se enamora de su reflejo en el estanque porque verdaderamente era un joven de una belleza excepcional. Había una razón irrefutable en su egolatría. El pipero no la tiene porque el pipero es un narciso que encima es feo, que ya tiene cojones la cosa, por citar a Susaeta.
Al pipero hay que explicarle que el orden en Deadwood no lo garantiza Seth Bullock, sino Al Swearengen. Al pipero, en general, hay que explicarle una porción fatigosa de asuntos elementales. Umberto Eco acuñó la noción de “lector ideal” para aludir al horizonte de expectativas que un autor se marca en la mente como diana soñada de sus palabras; pues bien, el pipero —querríamos que lo fuera y así contribuir con toda modestia a desasnarle— nunca resulta el lector ideal porque equivoca infaliblemente las voces y los silencios, los tonos y los estilos, las ironías y las gravedades de tus artículos. El pipero no es que sea tonto, es que se pasa de listo por no querer que lo tomen por bobo. Utilizamos en este campo fértil de la tontología la nomenclatura clásica de Ruano: “El bobo es una variante noble del tonto. En el bobo existe un estado de pureza. El bobo es poético, mientras que el tonto es realista, con un sentido práctico acusado, con un sentimiento urgente del triunfo que tiene también el listo, pero que no desvela al inteligente”. El pragmatismo tontorrón del pipero nace de su narcisismo: quiere estímulos y los quiere ya, que para eso paga sus impuestos. No ha nacido para animar, sino para que animen su existencia efímera e irrelevante.
El pipero es ese tío de la foto memorable que sale siempre en primera fila del gran acontecimiento con gesto de ceñuda concentración, pero de concentración en lo accesorio: el abrigo más pintón del vecino, un chiquillo que se intenta colar, la cáscara de pipa encajada en una ranura premolar que repasa denodadamente con la puntita de la lengua mientras por delante de sus narices transcurre, y transcurre una sola vez, la Historia."
http://www.jotdown.es/2012/11/jorge-bustos-a-que-llamamos-pipero/
"Un pipero es un ente fundamentalmente sentimental y acrítico que cubre con su hegemonía cursi e iletrada todos los ámbitos de una sociedad posmoderna".
"En las clandestinas mezquitas-patera de la yihad mourinhista los imanes más violentos hemos debatido alguna vez la autoría de la voz ‘pipero’ con la que nos referimos habitualmente a aquellos aficionados en teoría al fútbol, sedicentes hinchas del Real Madrid, que no comparten los métodos de José Mourinho.
Pipero es alguien que entretiene comiendo pipas el oneroso precepto de acudir al Bernabéu a ver jugar a su equipo; y más que comer las rumia, pues al hacerlo su mirada se abandona a la fijeza boba, focalización miope que caracteriza a las vacas cuando sin dejar de masticar alzan del sabroso prado la testuz para ver pasar el tren, en metáfora de Leopoldo Alas.
Será casi imposible atribuir con justeza el cuño del feliz término a nadie en concreto, y yo sospecho que nació de una analogía con el adjetivo palomitero con que los cinéfilos más insobornables censuran determinado tipo de cine comercialón y epidérmico, apto para detonar la ingesta compulsiva de palomitas y no exégesis derrideanas sobre la disolución del sujeto. Personalmente, al primero que yo leí el palabro fue a mi amigo Hughes, madridista y levantino, que escribe sin darse importancia las mejores crónicas de fútbol de España pero al que no se le debería adscribir impunemente a ninguna rama concreta del salafismo periodístico, pues su voluntad libérrima pajareará siempre ajena a la jaula de la taxonomía. Hughes identificó a estos tiernos seres rumiantes como la representación mayoritaria de las gradas del Santiago Bernabéu, estadio burguesón, ritualista y sobrevalorado al que ya no van mocitas risueñas sino turistas japoneses, abonados hereditarios, ejecutivos de paso con puta de piso y cotizantes alfa del Ibex que tienen que soportar que un puñado de forajidos premodernos y pobretones les impida concentrarse en la elección del emoticono idóneo del Whatsapp con sus bárbaros cánticos aullados desde el fondo sur.
El pipero, el pipero en su acepción prístina, es pues un aficionado tibio al Real Madrid que se informa por la prensa especializada del devenir de su equipo y que en consecuencia piensa que la llegada de Mourinho al Madrid ha bastardeado una línea dinástica de impecables valores madridistas y ha sembrado la discordia entre los rudos caínes contratados por un leonino tratante de esclavos luso, Jorge Mendes, y los abeles patrióticos de la cantera. Mourinho, al primar aquellos sobre estos —afirma el periodista pipero al oído del aficionado pipero—, ha enojado a nuestro grosero chovinismo mediático siempre hambriento y hoy, por culpa del cetro otorgado prudentemente a Mou por Florentino, ayuno de cohechos informativos o directamente cárnicos.
Pero sobre todo esto, si les interesan los pormenores de la guerra entre los cruzados del señorío y los yihadistas del purito éxito —100 puntos, 121 goles en la campaña 2011/2012—, encontrarán abundante información en el blog salvajemente sarraceno de mi amigo Jarroson: Yo he venido a extender el significado del piperismo allende las ciertamente rígidas y enfurecidas fronteras de lo futbolístico. Visto a qué llamamos más propiamente pipero, la pregunta pertinente es: ¿a qué más podemos seguir llamando, con toda pertinencia nominal, pipero? He aquí la cuestión palpitante hoy en España, y no solo en España.
Ensayaré a continuación algunas extrapolaciones, en la confianza de que no todas resulten completamente ilegítimas.
Veamos. Un pipero es un ente fundamentalmente sentimental y acrítico que cubre con su hegemonía cursi e iletrada todos los ámbitos de una sociedad posmoderna. Ha leído muy poco, y por culpa de ello tiende a considerar El Principito como una obra maestra. Prefiere la colaboración a la confrontación, y como consecuencia siempre acaba encarnando paso a paso toda la gama de cobardía enunciada por el pastor Martin Niemöller en la culpable declaración que le hizo a Bertolt Brecht, a quien se atribuye erróneamente la cita formidable: “Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”.
Un pipero puede ser fascista, comunista, liberal o socialdemócrata; pero nunca será el líder de ninguno de esos movimientos y probablemente vaya pasando de uno a otro en función de las circunstancias. Un pipero puede muy bien ser un machista, pero nunca le oirás en público un chiste machista, y a menudo suele ser el fino moderador que reconviene educadamente al tipo campechano que sí los cuenta, minutos antes de que nuestro correctísimo protagonista pretexte lío en el trabajo ante su esposa para atender otro tipo de necesidades. La teoría del pipero aquí defendida postula por tanto que ante todo el piperismo no es una etiqueta de mera sociología futbolística sino una completa categoría moral; y bien podríamos decir, más propiamente, una estofa moral.
El pipero es un hombre o una mujer medianamente feliz, en sintonía pasable con el mundo, al cual ha venido para sobrevivir y medrar acatando sus reglas antes que nadie, para lo cual tiene muy desarrollado el expeditivo método de chuparse el dedo y levantarlo contra el viento para averiguar pronto en cada encrucijada el modo más seguro de avanzar sin presentar oposición. El pipero no formula sus prejuicios porque seguramente no es capaz de localizarlos: considera que él es del bando universal. Del que tiene razón, vaya. El puto bando del sentido común.
El pipero suele ser catalán, y que nadie se ofenda: me refiero a una catalanidad conceptual que no tiene que ver con la lengua en que están rotuladas las tiendas del barrio donde uno nació. Nos referimos al concepto siniestramente lírico de la familia, del todo por la familia, ejerciendo los Pujol de paradigma dinástico. A este respecto, José Antonio Primo de Rivera acreditó más esperanzada condescendencia que yo en su discurso al Parlamento del 28 de febrero de 1934:
“Cataluña es un pueblo impregnado de un sedimento poético, no solo en sus manifestaciones típicamente artísticas, como son las canciones antiguas y como es la liturgia de las sardanas, sino aún en su vida burguesa más vulgar, hasta en la vida hereditaria de esas familias barcelonesas que transmiten de padres a hijos las pequeñas tiendas de las calles antiguas, en los alrededores de la plaza Real; no solo viven con un sentido poético esas familias, sino que lo perciben conscientemente y van perpetuando una tradición de poesía gremial, familiar, maravillosamente fina. Esto no se ha entendido a tiempo; a Cataluña no se la supo tratar, y teniendo en cuenta que es así, por eso se ha envenenado el problema, del cual solo espero una salida si una nueva poesía española sabe suscitar en el alma de Cataluña el interés por una empresa total, de la que desvió a Cataluña un movimiento, también poético, separatista”.
El pipero puede ser también taurino o antitaurino, pero aun siendo taurino admitirá dudas sobre la conveniencia ética de la Fiesta en presencia de según qué influyentes compañeros de reunión. Y por la misma medrosa causa, abandonará a Pepe a los pies del tartufismo mediático que clama por su benéfica retirada del fútbol. Cabe recordar en este punto el descubrimiento consignado en 1957 por el antropólogo norteamericano Jack Randolph Conrad en su ensayo El cuerno y la espada:
“No hay virtud alguna en el aborrecimiento del toreo. Sentir náuseas del espectáculo supone un desequilibrio en otra dirección. Si no nos gusta ver a la autoridad establecida desafiada por el individuo, si somos dados a sentir que nuestros padres, nuestros patronos, nuestros líderes son sacrosantos y libres de crítica, entonces condenaremos violentamente la corrida de toros”.
El pipero, sin embargo, es mayoritario y hegemónico y lo será siempre porque representa al destinatario natural de Occidente en su actual ordenamiento basado en el Estado de Derecho y la economía de mercado y la libertad de prensa, con todos los dulces cohechos y sinecuras compensatorias que de tal superior ordenamiento se derivan desde su fundación.
Un pipero propende a emocionarse —y no tendrá rubor en reconocerlo, ¡ni aun en presumir de ello!— con los versos de Mario Benedetti, que ya descansa en paz y en su paz nos descansa a todos los lectores de César Vallejo. Un pipero no advierte fallos de simetría en el cuerpo de Beyoncé, por no hablar de las contraportadas del As, más allá de que un hombre es un hombre en la cama. La frase más repetida de un pipero es que todas las opiniones son respetables; pero si cometes el error de entregarle el poder a un pipero, comprobarás con cuánta celeridad se aplica al olvido de su gandhiano mantra y aplasta la discrepancia con la eficacia ciega de la que solo son capaces los fanáticos, que siempre son el producto de una mediocridad acrecida por la levadura de un resentimiento larvado.
La gruesa pirámide dietética de un pipero se erige sobre las simbólicas pipas de su inadvertido narcisismo, aunque no hace ascos al chuletón como Dios manda y el club paga, o pagaba. Porque el pipero es, digámoslo en un solo adjetivo, un narcisista, pero su autocomplacencia obra en manos de un cirujano tembloroso. En el mito, Narciso se enamora de su reflejo en el estanque porque verdaderamente era un joven de una belleza excepcional. Había una razón irrefutable en su egolatría. El pipero no la tiene porque el pipero es un narciso que encima es feo, que ya tiene cojones la cosa, por citar a Susaeta.
Al pipero hay que explicarle que el orden en Deadwood no lo garantiza Seth Bullock, sino Al Swearengen. Al pipero, en general, hay que explicarle una porción fatigosa de asuntos elementales. Umberto Eco acuñó la noción de “lector ideal” para aludir al horizonte de expectativas que un autor se marca en la mente como diana soñada de sus palabras; pues bien, el pipero —querríamos que lo fuera y así contribuir con toda modestia a desasnarle— nunca resulta el lector ideal porque equivoca infaliblemente las voces y los silencios, los tonos y los estilos, las ironías y las gravedades de tus artículos. El pipero no es que sea tonto, es que se pasa de listo por no querer que lo tomen por bobo. Utilizamos en este campo fértil de la tontología la nomenclatura clásica de Ruano: “El bobo es una variante noble del tonto. En el bobo existe un estado de pureza. El bobo es poético, mientras que el tonto es realista, con un sentido práctico acusado, con un sentimiento urgente del triunfo que tiene también el listo, pero que no desvela al inteligente”. El pragmatismo tontorrón del pipero nace de su narcisismo: quiere estímulos y los quiere ya, que para eso paga sus impuestos. No ha nacido para animar, sino para que animen su existencia efímera e irrelevante.
El pipero es ese tío de la foto memorable que sale siempre en primera fila del gran acontecimiento con gesto de ceñuda concentración, pero de concentración en lo accesorio: el abrigo más pintón del vecino, un chiquillo que se intenta colar, la cáscara de pipa encajada en una ranura premolar que repasa denodadamente con la puntita de la lengua mientras por delante de sus narices transcurre, y transcurre una sola vez, la Historia."
21 enero 2013
"EL DEBATE BLANCO". Programa de radio on line.
Ayer tuve el honor de participar en "EL DEBATE BLANCO" de la Peña Madridista Vikingos de Bilbao.
Os dejo el enlace para que escuchéis los diferentes temas que se trataron en este programa de radio on line, referencia del nacionalmadridismo y del madridismo más contestario y políticamente incorrecto.
"EL DEBATE BLANCO" es un programa realizado por la PEÑA MADRIDISTA VIKINGOS DE BILBAO donde analizamos la actualidad de nuestro equipo de una manera “coherente”, desenfadada e irreverente. Somos el contrapunto a los programas deportivos que puedes ver y oír actualmente en este país, ni somos políticamente correctos ni pretendemos serlo, llamamos a las cosas por su nombre, pero todos coincidimos en lo mismo, amamos al Real Madrid. Esta semana Valencia-REAL MADRID con Javi, administrador y redactor de MADRIDISMO SIN COMPLEJOS".
http://www.ivoox.com/debate-blanco-20-01-2013-valencia-real-madrid_md_1721656_1.mp3
"EL DEBATE BLANCO" es un programa realizado por la PEÑA MADRIDISTA VIKINGOS DE BILBAO donde analizamos la actualidad de nuestro equipo de una manera “coherente”, desenfadada e irreverente. Somos el contrapunto a los programas deportivos que puedes ver y oír actualmente en este país, ni somos políticamente correctos ni pretendemos serlo, llamamos a las cosas por su nombre, pero todos coincidimos en lo mismo, amamos al Real Madrid. Esta semana Valencia-REAL MADRID con Javi, administrador y redactor de MADRIDISMO SIN COMPLEJOS".
http://www.ivoox.com/debate-blanco-20-01-2013-valencia-real-madrid_md_1721656_1.mp3
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

