Hace exactamente 58 años nació Juan. La carretera nos privó prematuramente de verlo sentado en nuestro banquillo dirigiendo a nuestro Madrid, a su Madrid del alma. Pero, siempre me pregunto, cómo habría sido tratado el "Juanito jugador de fútbol" o el "Juanito entrenador del Real Madrid" hoy en día.
Me lo pregunto, pero adivino las respuestas. Imagino el trato que le darían. No puedo evitar pensar en un Juan, machacado y hostigado continuamente desde los medios. Reprochándole su vida privada "fuera de los terrenos de juego". Imagino al SPORT o al MUNDO DEPORTIVO sacando una portada suya, en alguna discoteca, durante el verano, pasándolo bien, como cualquier chaval de su edad. Pero criticado duramente y cuestionado en su profesionalidad.
Imagino, a un jugador de fútbol, recibiendo continuos reproches por su comportamiento pasional y visceral dentro del terreno de juego. Veo claramente a los Relaño, Segurola, Palomar y compañía, lanzando duras acusaciones contra él por "fomentar la violencia" al declarar que si "tuviera 15 años sería de Ultras Sur". Censurando que suba a las vallas del Bernabeu a celebrar un gol.
No puedo dejar de pensar en su no inclusión en una lista de la Selección Nacional porque el "buenista" Del Bosque no vería reflejados, en un jugador como él, "los valores que hay que enseñar a la juventud".
Pienso también, en un jugador que no es canterano. Y como tal, ni AS ni MARCA otorgarían si quiera el derecho de pronunciarse en nombre del madridismo, aunque éste lo jaleara.
Imagino a un Juan Gómez "Juanito" pitado e insultado en todos y cada uno de los campos de España cada vez que entrase en contacto con el balón. A un Juanito comparado con Messi, Iniesta y otros "modelos de comportamiento sobre el terreno de juego", llevándose, claro está, la peor parte.
Pero también pienso en el "Juanito entrenador". Todo nervio en el banquillo. Pasional, visceral y desbocado. Igual que en el campo.
Un entrenador cuestionado desde primera hora. Su vitola de jugador "nervioso, temperamental y protestón" le pasaría factura y muchos se apresurarían a decir que "no es entrenador para el Madrid".
A los pocos meses, las editoriales y redacciones de los periódicos lo tendrían claro: "Juanito no representa los valores del madridismo".
Tras una derrota ante el eterno rival, en campo contrario, en el que nuestro equipo es injustamente derrotado tras un nefasto arbitraje, lo imagino expulsado. Y mientras se dirige al tunel de vesturario, insultado por la grada rival, lo puedo ver encarándose a la grada. Respondiendo a los insultos.
También pienso en su reacción ante una provocación de un jugador rival, o del banquillo contrario. Lo veo en medio de la tangana. Defendiendo a lo suyos. Defendiendo al Real Madrid.
Lo imagino tras un partido, mientras los periodistas intentan acorralarlo con preguntas malintencionadas en las ruedas de prensa. Como parte de la campaña de acoso y derribo que, desde los medios, se lanza para que deje cuanto antes el banquillo blanco. Mientras en los periódicos aparecen listas de futuribles al puesto que sí "se comportan como señores".
No puedo evitar imaginarlo en cada una de las situaciones escritas. Él era así. Por eso nos gusta. Porque era como nosotros. Entendería al Madrid de la misma manera. Pero no le dejarían. Como le ocurre hoy día a otros muchos.
De todas formas. Él no merece ni jugar al fútbol ni entrenar en nuestros días.
Él no merece ver un Estadio Santiago Bernabeu frío y distante, salvedad hecha de los que muestran una fidelidad al equipo en las buenas y en las malas. Él no merece unas gradas pobladas de turistas, de Palcos VIP, de señores encorbatados a los que el fútbol importa un pimiento y tan sólo ven el Bernabeu como un rincón en el que prolongar una "reunión de trabajo".
Él no merece ver una afición rival, en minoría, enmudeciendo a, prácticamente, ochenta mil personas. Él no merece vestir una camiseta mancillada temporada tras temporada, con colores, formas y fondos que nada tienen que ver con la impoluta camiseta blanca que él gustaba de llevar.
Juan no merece asisitir al "circo mediático" como un muñeco de pin-pan-pun, al que den estopa a diestro y siniestro porque "no representa los valores del Madrid".
Él jugó en una época en la que podía dar rienda suelta a su pasión. En la que no estaba sometido al acoso mediático que sí tendría hoy día. Una época en la que podía salir dando brincos del campo sin que ese hecho se viese "como un menosprecio al rival".
Una época en la que el fútbol, los estadios, los aficionados y los jugadores eran más puros.
Hoy día, esa "pureza" se ha perdido y, los irreductibles que pretenden mantenerla, son insultados, perseguidos, calumniados, hostigados y denostados por la prensa y los que se suman a ella.
Juanito cumpliría hoy 58 años. Es triste no poder disfrutarlo. No tenerlo como un referente desde el madridismo en unos tiempos en los que hace falta alguien como él para poner en su sitio a los que pretenden cargarse el Club con continuos ataques a nuestro entrenador, jugadores y aficionados radicales por defender lo que él defendía y hacerlo de la misma manera: sin complejos.
¿Cómo sería su vida como jugador o entrenador del Real Madrid en nuestros días? Triste. Sería triste, por el acoso que sufriría. Él no lo merecería.
Pero estoy seguro de que, en el cielo, sigue enfundado en su elástica blanca inmaculada con el 7 a la espalda. Allí, es féliz. Eso es lo impotante.
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10 noviembre 2012
26 septiembre 2012
02 junio 2012
DON SANTIAGO BERNABEU YESTE.
"Tenía un amigo catalán, cuyo defecto era el de ser jugador del Barcelona y, además, por si fuera poco, profesaba como catalán".
DON SANTIAGO BERNABEU YESTE ((Montealegre del Castillo, Albacete 8 de junio de 1895 - Madrid, 2 de junio de 1978)
03 abril 2012
ZÁRRAGA D.E.P.
Hoy 3 de Abril, ha fallecido Jose María Zárraga. Baluarte madridista del histórico equipo que logró CINCO Copas de Europas consecutivas.
Con el Real Madrid, Zárraga ganó SEIS Campeonatos de Liga, dos Pequeñas Copas del Mundo, una Copa Latina, un Trofeo Villamarín, un Trofeo Teresa Herrera, dos Trofeos Carranza, una Copa Intercontinental y CINCO Copas de Europa. Recibió en octubre de 1960 la Medalla de Oro al Mérito Deportivo.DESCANSE EN PAZ.
02 abril 2012
EL MILAGRO JUANITO.
Hoy no toca hablar de su historia personal y profesional. No voy a repasar su excelsa carrera en nuestro Club. No voy a hablar de sus anécdotas. Tampoco citaré sus frases o declaraciones más contundentes..... El día en que se cumplen 20 años de su fallecimiento en trágico accidente de tráfico, toca hablar de SU MILAGRO. El "Milagro Juanito".
¿Qué lleva a madridistas que, por edad, no vieron jugar al "Genio de Fuengirola", a idolatrarle, admirarle, incluso a emocionarse viendo videos suyos o reportajes sobre su persona? ¿Qué conduce a una generación de madridistas que no le conoció en vida, a corear el cántico que se arranca cada minuto 7 en el Santiago Bernabeu, que surge con estrépito desde la garganta del Estadio situada en el Fondo Sur? ¿Qué hace que el "illa, illa, illa, Juanito Maravilla" se escuche en cada plaza de nuestra España, cuando la gente se echa a la calle a festejar un título de nuestro Madrid? ¿Por qué sigue "vendiendo camisetas", luciendo la espalda de miles de madridistas, su nombre y su número? ¿Cuál es el motivo por el que un Club que ha visto pasar algunos de los más grandes futbolistas de la Historia, en determinadas ocasiones, tenga que encomendarse a "su Espíritu" y sólo el suyo para afrontar las más difíciles batallas?
Juan, era una extensión de la grada en el campo. La afición le veía y sentía que era uno de ellos. Cada aficionado se sentía completamente representado por sus acciones sobre el terreno de juego. Las buenas y las malas. Las buenas porque llevaban a nuestro equipo a la Gloria: un gol, un regate imposible... y las malas, si, "las malas", porque siempre las hizo por la defensa a ultranza de un escudo, y de unos colores, que corrían por sus venas como corren por las de todos y cada uno de los que sentimos pasión por el Real Madrid.
Pero Juanito, no ha sido un simple jugador de fútbol y, me atrevo a decir, que tampoco podemos darle la "simple" categoría de héroe o ídolo. Héroes o ídolos ha habido muchos en nuestro Club: Di Stéfano, Puskas, Gento, Amancio, Pirri, Santillana, Hugo Sánchez, Butragueño, Michel, Sanchis, Hierro, Raúl, Casillas........., Juan, es muchísimo más que eso.
El Eterno 7 Madridista, ES UN ESTADO DE ÁNIMO que te hace confiar siempre en nuestro RMCF. Él nos enseñó a ello, siendo el alma de las más bellas gestas épicas protagonizadas por nuestro equipo. Aquellas situaciones con todo en contra, plagadas de adversidades, en las que no dejaba rendirse a nadie, es lo que nos lleva a CREER. Siempre pensamos que podemos remontar, ya sea un partido, una eliminatoria o un Campeonato liguero. Se bautizó como "El Espíritu de Juanito". Y cómo buen "Espíritu", se depositó en el corazón de miles de madridistas que a él se encomiendan para tratar de creer que todo es posible en un terreno de juego cuando el Madrid está presente.
Él y solo él, nos hace creer en un Club, en unos colores, en un escudo, en una bandera y en un equipo. Y además lo logra, habiéndonos dejado hace 20 años............ Murió y sin embargo no nos dejó "huérfanos". A partir de ese mismo instante, en aquel fatídico 2 de Abril de 1992, comenzó a "apadrinar" a las generaciones venideras de madridistas que, sin verle jugar, sin escuchar su voz, sin haberlo conocido, sienten Su Espíritu. ESTE ES EL "MILAGRO JUANITO".
11 noviembre 2011
CADA MINUTO 7...
02 junio 2011
HEREDEROS DE SU LEGADO

"No están en lo cierto quienes dicen que no quiero a Cataluña. La quiero y la admiro a pesar de los catalanes". "Tenía un amigo catalán, cuyo defecto era el de ser jugador del Barcelona y, además, por si fuera poco, profesaba como catalán". (Don Santiago Bernabeu de Yeste, Almansa 8 de junio de 1895-Madrid, 2 de junio de 1978. Presidente del Real Madrid C. de F. de 1943 a 1978)
02 abril 2011
25 enero 2011
UNO DE LOS NUESTROS.
10 enero 2011
20 noviembre 2010
09 mayo 2010
GUTI

El "Curro Romero" del Real Madrid dice adiós. Catorce años de división de opiniones, salidas a hombros tras la exquisitez de alguna de sus "verónicas" con los brazos abajo, pases de gol de la más alta calidad que se haya podido ver por los campos de fútbol, desplantes, balones al área por una rendija por la que no cabe un hilo de bordar. Protestas airadas a los trencillas, expulsiones por su endemoniado carácter contra si mismo, lesiones atípicas, hoy bien y mañana desaparecido... Guti genio y figura. Se aleja del Bernabéu el aroma de fútbol exquisito, el rebelde de enorme talento que pasó de "gran promesa" a "¡ vaya verónica tan magnífica que hemos visto hoy...!!” pero que, a los aficionados auténticos, siempre nos dejó compuestos y sin novia a la puerta de la iglesia. Querido por unos, odiado por otros, no dejó a nadie indiferente. Quede Guti en los anales como un auténtico fenómeno del Fútlbol Exquisito que jamás quiso ser el crack enorme que lleva dentro….
25 abril 2010
12 abril 2010
JUAN MANUEL GOZALO, D.E.P.

Uno tiene sus referentes futboleros en todos los ámbitos, incluido la prensa, y dentro de ella la radio. Yo era un crío y el fútbol se escuchaba en los míticos "transistores", y que quereis que os diga, que los mp3, 4, 5 o 6 los i-pod, y toda la parafernalia están muy bien pero el sonido del partido el domingo por la tarde en esos aparatos no tenía color. Esos golpecitos para que se oyera bien, esa colocación de antena que siempre se jodía cuando había una ocasión de o contra tu equipo.
Pero no solo los partidos se escuchaban, tambien los programas deportivos, programas serios, no como los que siguieron al dictamen de personajes nada profesionales como El Bizco de Brunete, más preocupados por aprovechar su posición para machacar a los que odia y ensalzar a sus amiguetes y equipo de fútbol que para informar.
De estos programas deportivos destacaba Radiogaceta de los Deportes, con Juan Manuel Gozalo al mando y su inconfundible sintonía. Eso si que era tratar los deportes con rigor y seriedad sin necesidad de tener ningún "hermano camerunes", ningún "sobrino de Fuentealbilla" ni ningún "Glorioso" con el que cansar (los más espabilados sabrán de lo que hablo).
Gozalo hablaba de puro fútbol, sin chistes fáciles, como por desgracia hoy toca aguantar de los "periolistos" de turno. Sus entrevistas eran sobre el deporte, sin aditivos, pero hoy toca despedirle.
Ójala y allí arriba tenga un micro esperándole con el que entrevistar a otros que se fueron antes que él.
03 abril 2010
JUANITO IN MEMORIAM. 18 años de su muerte.

Abril. 1992. Carretera de Extremadura. Un trágico accidente segaba la vida de Juan Gómez ‘Juanito’. Aquel Peugeot 405 no llegó a su destino. Juan regresaba a Mérida después de presenciar un Real Madrid-Torino. Hace quince años nos abandonaba el futbolista más temperamental y carismático de toda la historia del Real Madrid y del fútbol español. Juan era un talento salido del sórdido barrial, un chico con alma de torero que nació en Fuengirola, creció en el Burgos, pasó por el Atlético, se curtió en el Bernabéu, se cortó la coleta en Málaga y aterrizó en Mérida para acostarse futbolista y levantarse entrenador.
Juan Gómez, ‘El Cabezón’, jugó como vivió. En medio de un terremoto. Corriendo y gritando. Caminando furioso hacia una meta legendaria. Necesitaba que le necesitaran. Juan era un tipo especial. Artista de capea, amigo de sus amigos, ingenuo, soñador, fogoso, impetuoso, visceral y con un corazón que no le cabía en el pecho. Juanito hacía sentir estruendos que no parecían reales, lanzaba ráfagas de genialidad y fuerza, transmitía emociones que reventaban un estadio, apretaba los puños y desparramaba alemanes a su paso.
Juan era una profecía: ‘Hoy metemos cinco’. Y se metían. Juan era salir en pijama al pasillo y gritar por todo el hotel ‘a esos alemanes los vamos a machacar’. Juan era salir brincando del campo como una furia desatada que provocó el mayor rugido que recuerdan las paredes del Bernabéu. Saltaba como un chiquillo tras el 4-0 al Borussia, la noche en que Juanito hizo poesía y Valdano acuñó el ‘miedo escénico’. Juan era esa voz rara, quebrada, que junto a Camacho, invadía la paz de los hoteles donde se alojaba el Madrid. Juan era una patada en la cabeza de Lotthar Matthaus, era un perdón, el regalo de un estoque, una entrevista a corazón abierto. Juan era la peor pesadilla de Tardelli, porque ‘90 minuti en el Bernabéu son molto longos’. Juan era una rabona, una genialidad. Un maestro para ‘El Buitre’, un hermano para Santillana. Una historia de amor y odio con Uli Sitelike. Un salvaje botellazo en la cabeza cuando abandonaba el Pequeño Maracaná de Belgrado con el dedo pulgar hacia abajo, ciscándose en toda Yugoslavia. Juan, el Cabezón, era la bandera del Real Madrid. Una de las banderas de nuestros padres.
Juan Gómez, ‘El Cabezón’, jugó como vivió. En medio de un terremoto. Corriendo y gritando. Caminando furioso hacia una meta legendaria. Necesitaba que le necesitaran. Juan era un tipo especial. Artista de capea, amigo de sus amigos, ingenuo, soñador, fogoso, impetuoso, visceral y con un corazón que no le cabía en el pecho. Juanito hacía sentir estruendos que no parecían reales, lanzaba ráfagas de genialidad y fuerza, transmitía emociones que reventaban un estadio, apretaba los puños y desparramaba alemanes a su paso.
Juan era una profecía: ‘Hoy metemos cinco’. Y se metían. Juan era salir en pijama al pasillo y gritar por todo el hotel ‘a esos alemanes los vamos a machacar’. Juan era salir brincando del campo como una furia desatada que provocó el mayor rugido que recuerdan las paredes del Bernabéu. Saltaba como un chiquillo tras el 4-0 al Borussia, la noche en que Juanito hizo poesía y Valdano acuñó el ‘miedo escénico’. Juan era esa voz rara, quebrada, que junto a Camacho, invadía la paz de los hoteles donde se alojaba el Madrid. Juan era una patada en la cabeza de Lotthar Matthaus, era un perdón, el regalo de un estoque, una entrevista a corazón abierto. Juan era la peor pesadilla de Tardelli, porque ‘90 minuti en el Bernabéu son molto longos’. Juan era una rabona, una genialidad. Un maestro para ‘El Buitre’, un hermano para Santillana. Una historia de amor y odio con Uli Sitelike. Un salvaje botellazo en la cabeza cuando abandonaba el Pequeño Maracaná de Belgrado con el dedo pulgar hacia abajo, ciscándose en toda Yugoslavia. Juan, el Cabezón, era la bandera del Real Madrid. Una de las banderas de nuestros padres.

A todo aquel que vista la camiseta del Real Madrid C.F. sólo le queda honrarla como hizo JUANITO.
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