No seré yo el que dé lecciones de "Democracia" a nadie. Lo considero un Sistema con demasiadas imperfecciones como para convertirme en un defensor del "gobierno del pueblo". Pero eso es otra historia.
Lo que me llama profundamente la atención es, una vez más, la enésima similitud entre la izquierda palanganera y el antimadridismo rampante.
Los primeros, "defensores" a ultranza de la "democracia", del sufragio universal, del "todo el mundo tiene derecho a voto", de "somos más demócratas que nadie"........, sufren una catarsis radical, cuando los datos obtenidos en las urnas nos son de su agrado, teniendo por costumbre dudar de las votaciones, "sacar a la gente a la calle", movilizarse delante de sedes de partidos, impedir manifestaciones de signo contrario y, como no, lanzar una campaña mediática feroz "advirtiendo" al ciudadano de que la recuperación "democrática" pasa porque la izquierda vuelva de nuevo al poder. De lo contrario, ya sabeis, "la caverna", "el doberman", "Franco ha vuelto" y "los colegios volverán a separar los niños de las niñas"...
Con el antimadridismo ocurre tres cuartos de lo mismo. Si las "democráticas encuestas" arrojan datos demoledores contra el Real Madrid en general y, hoy día, contra la figura de José Mourinho en particular, "el Sistema" funciona, la gente es "inteligente", "el pueblo ha hablado". "La mayoría" tiene razón.
Pero no siempre hay una encuesta (manipulada o no) con unos datos "positivos" para todos los buitres carroñeros que sobrevuelan el Bernabeu a la espera de que cualquier herida pueda derivar en un desangramiento general que cobre víctimas sobre las que lanzarse, no.
Hay veces en las que desde un medio, se plantea la enésima pregunta y, como no agrada el resultado, se lanzan toda clase de gilipolleces y exabruptos sobre los "votantes" en cuestión.
El último ejemplo lo tenemos en el "Sálvame" deportivo nocturno por antonomasia: Punto Pelota. Programa acusado de "madridista" por muchos y de "antimadridistas" por otros tantos. Hombre, no sé si será muy proclive a nuestro Club, un programa en el que sólo defienden al Real Madrid 3 o 4 contertulios (tirando por lo alto), de las decenas de invitados que por él pasan.
Ayer por la noche, lanzaban la siguiente pregunta a los aficionados:
"¿Debe acabar el Madrid con la Ley del Silencio?" El resultado no dejó lugar a dudas 4,7% SI 95,3% NO, en la que dicen que fue la mayor de las diferencias que ha tenido cualquiera de las encuestas de dicho programa........ No dejó lugar a dudas...., ¿o si...?
Porque a continuación, todos los "demócratas" a los que se les llena la boca de palabrería acerca de que "la mayoría tiene razón", cuestionaron inmediatamente los resultados. De locos.
Debo reconocer que Pedrerol, tuvo palabras de "autocrítica" (no ha sido la única vez) con la profesión, diciendo algo así como "Estamos todos los días hablando que si Mou esto o aquello, que si los madridistas lo de más allá y la sensación que tengo es que el madridismo apoya a Mou, que lo tiene muy claro y quien no lo tiene claro somos nosotros...".
Pero el disparate comenzó con las "interpretaciones" de la votación.
Pedro Pablo San Martín (AS), uno que dice que va de madridista......., suelta que "seguro que han votado los del Barcelona que NO, para que así se critique al Madrid y se le desestabilice...", pero la intervención más sonada y vomitiva de la noche salió de la boquita de Pipi Estrada. Personaje televisivo y de la prensa rosa que cada día que abre la boca hunde su escasa reputación un poquito más en el lodo.
Un tipo que dedica su vida a hablar a mediodia con seres y "seras" mononeuronales en unos diálogos propios de la jaula de los chimpancés del Zoo de Madrid. Pues bien, este energúmeno lanzó la siguiente perla, aún sabiendo que "alguien se podía querellar" (como el dijo):
"¡¡¡Qué el 95% vote que está a favor del silencio impuesto por Mou es igual de válido que decir que las moscas tienen razón por ir todas a la mierda!!!"
Esta sesuda reflexión, salió de este estúpido personaje. Y cómo os decía al principio, no seré yo el que defienda "la razón de la mayoría", pero que no me vengan los falsos defensores de la misma a darme lecciones de democracia, cuando ellos no la respetan.